jueves, 18 de agosto de 2011

Ñucanchic huasipungo!

Ayer terminé de leer el libro que me recomendó mi enamorado, "Huasipungo" de Jorge Icaza. Nunca había escuchado sobre el autor o el libro, pero en Ecuador, todas las personas tienen una noción de lo que Huasipungo implica...En parte me recordó la temática e incluso el desenlace a Garabombo, el invisible de Manuel Scorza. Uno, en Ecuador; otro, en Perú; ambos, enfocando la luz a la misma injusticia: la situación de los pueblos indígenas en el contexto latifundista y terrateniente de referidos países. Tal vez la reflexión sea ¿cuánto ha cambiado la situación desde el siglo pasado? Claro que ya no se pegan latigazos, claro que ya pocas personas se atreven a hablar de una persona indígena como un animal, pero ese racismo persiste, ese abismo cultural, el Taiticu o Diosito sigue presente en la sierra ecuatoriana...entiendo que también probablmente en la peruana. Desde que llevó en el país he escuchado tantas veces ese sentimiento visceral que enfrenta a personas de la costa y de la sierra que hasta ya parece que comienzo a normalizarlo...Y al mismo tiempo, hay una tendencia para trabajar en favor de la recuperación de los saberes ancestrales, del apoyo a los pueblos indígenas, del sumak kausay, de la cosmovisión más armónica...¿Cuáles son las raíces que hacen que una identidad etno-cultural se encuentre por debajo de otra? En parte, estos libros muestran cuál fue el sometimiento que tuvieron que vivir no hace tanto tiempo y eso cala como la garúa, sin darse cuenta, pero muy dentro...pero, ¿sólo son cuestiones económicas? ¿Quizá también sean las naturalezas más violentas de unos frente a otros que hacen que el más fuerte someta al más débil, como si de un darwinismo social se tratara? En fin...las luchas contínuan...Contradictoriamente para encotrar la paz...